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fiestas en el infierno eran legendarias: enormes,
caóticas, a la luz de las velas, donde los
devotos usaban pinturas de cadáver, capas
negras, y reproducciones de armas Vikingas. Muchos
se cortaban con cuchillos y botellas rotas; particularmente,
grupos de inspirados salían a profanar cementerios,
tumbar lápidas, y pintar pentagramas y el
número 666. |