Heavy Metal BCNGruposLP'sConciertosReportaje

+

 

AC/DC + Backyard Babies
Palau Sant Jordi 14 Diciembre 2000

 

Abrieron el concierto los suecos Backyard Babies, contando en la formación con un antiguo miembro de Hellacopters, en el que suponía su último concierto de la gira. Un roadie aprovechó esta circunstancia para pasearse montado en una minibicicleta durante la penúltima canción del grupo lo que causó una verdadera sorpresa entre la banda.
Musicalmente no estuvieron mal, el sonido fue normal, el grupo se movía por el gran escenario pero no acabaron de hacer nada destacable.

Pasadas las diez de la noche aparecieron AC/DC en escena, tocando con furia "You Shook me all night long" ("Back in Black"), algo realmente fuerte.

El público, unas 18.000 personas, rugió con el segundo tema "Stiff Upper Lip" ("Stiff Upper Lip") único tema que tocaron de su último disco y motivo del cual se realizó la gira, lo que significa todo un récord.

 

 

Así fueron tocando hasta 20 canciones de las cuales cinco pertenecieron al disco "Back in Black" (1981), lo cual es de agradecer. No faltó el típico striptease de Angus durante el tema "Bad Boy Boogie".

 

El montaje estuvo en concordancia con la calidad de la música, una estatua gigante de Angus presidía el escenario que abandonó únicamente en tres ocasiones:

En "Highway to Hell" para que no se quemara con el fuego que salía por todas partes y que el público llegaba a percibir el calor en la cara,

En "Whole Lotta Rosie" que se apartó a un lado para que saliera un gran Rosie hinchable,
y por último en el tema final "For Those About To Rock (We Salute You)" que dejó paso a seis cañones que no dejaron de sonar durante toda la canción.

El escenario se alargaba en una pasarela hacia el público donde se encontraba una gran campana que sonó durante "Hells Bells" y que terminaba en una grúa que elevó a unos metros sobre el suelo a Angus durante un solo de guitarra.

 

 

Entre los hechos curiosos podemos destacar que muchos de los asistentes pasaban de los 30, que alguien lanzó un teléfono móvil al escenario y Brian Johnson, que gozó de una voz excelente durante todo el concierto, lo recogió y cantó con él.

Por último comentar que antes de empezar el concierto se formó una ola humana que recorrió durante varios minutos las gradas del Sant Jordi, en espera de ver el fantástico concierto que todo el mundo esperaba de ellos.